El vehículo robótico Mars2020-Perseverance ya está en Marte. El rover de la NASA ha logrado aterrizar este jueves en el cráter Jezero, donde buscará huellas de vida pasada. Se trata del vehículo robótico más grande y sofisticado que ha llegado al planeta rojo.

El rover tocó suelo marciano sobre las 20.56 GMT, según la agencia espacial estadounidense, y se convierte en el quinto de estos vehículos que explora el planeta vecino, en este caso con la meta de descubrir signos de vida en el pasado.

Perseverance, de seis ruedas, cerca 3 metros de largo y de 1.025 kilogramos, buscará en Marte señales de vida microbiana pasada y recogerá muestras selectas de rocas y sedimentos para su envío futuro a la Tierra.

«Qué equipo tan increíble. Ha superado todas las adversidades que suponen un aterrizaje en Marte, además de los retos que ha supuesto el Covid-19», ha declarado Steve Jurczyk, director de la NASA en funciones, tras el exitoso amartizaje.

Según ha explicado Jessica Samuels, una de las responsables científicas de la misión, en las próximas horas comprobarán que todos los sistemas e instrumentos funcionan bien para empezar las operaciones.

Uno de los principales instrumentos del rover ha sido fabricado por investigadores españoles del Centro de Astrobiología (CAB/CSIC-INTA). Se trata de la estación meteorológica MEDA, que además de medir todos los parámetros meteorológicos se centrará en el estudio del polvo marciano, algo fundamental para futuras misiones tripuladas.

Además del vehículo robótico Perseverance, la NASA va a probar por primera vez en Marte un pequeño helicóptero llamado Ingenuity, que pesa 1,8 kilogramos. Si los test salen bien, se usará en futuras misiones para explorar cuevas, montañas y otros lugares de difícil acceso.

Durante el amartizaje, un escudo térmico ha permitido a la cápsula resistir el calor durante la entrada a la atmósfera marciana. luego se ha desplegado un paracaídas para reducir la velocidad. Una parte de la nave se ha desprendido entonces y el rover Perseverance, adherido a una estructura con motores que lo ha guiado hacia su destino, se ha aproximado al cráter Jezero. En la última fase del descenso, la estructura ha descolgado el rover con un sistema de claves hasta posarlo en el suelo.

Ha sido entonces cuando ha comenzado la misión de Mars2020-Perseverance, un detective robótico en toda regla que se dedicará a buscar huellas de vida pasada en el planeta rojo.

«Durante décadas, la NASA se ha centrado en la búsqueda de agua en Marte porque en la Tierra sabemos que donde hay agua y una fuente de energía como el Sol, existe el potencial para la vida. Gracias a los datos recogidos por misiones pasadas, no sólo sabemos que hubo agua en la superficie hace unos 3.500 millones de años, sino que todavía hay grandes cantidades de agua congelada bajo la superficie y mezclada con el dióxido de carbono congelado en los casquetes polares», explica el ingeniero español Fernando Abilleira, que ha vivido su tercer amartizaje desde el Centro de Control de Mision del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA..

«El siguiente paso en la exploración de Marte fue buscar ambientes que hubieran sido adecuados para el desarrollo de la vida. Ese fue uno de los objetivos principales de Curiosity, que confirmó que el interior del cráter de Gale tuvo las condiciones necesarias para el desarrollo vida microscópica hace miles de millones de años», añade. Ahora le toca a Perseverance buscar posible vida microbiana pasada en Marte.

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