El presidente del Parlamento Andino, Adolfo Mendoza, afirmó este martes que detrás del comunicado vertido por la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA), presidida por Luis Almagro, se esconde una política injerencista que lejos de brindar recomendaciones, lo que en realidad hace es dar órdenes.

La Secretaría General de la OEA difundió el lunes un pronunciamiento en el que pide la liberación de la expresidenta Jeanine Áñez; del exministro de Energía, Rodrigo Guzmán; y del exministro de Justicia y Transparencia Institucional, Álvaro Coímbra, detenidos de manera preventiva en La Paz, por la presunta comisión de los delitos de sedición, conspiración y terrorismo en 2019. Además, cuestiona a la justicia boliviana y la acusa de no tener condiciones para ofrecer las garantías. Asimismo, sugiere una comisión de investigación internacional.

“El señor Almagro, en realidad más allá de su figura mercenaria, está expresando un discurso, está expresando una forma de hacer política en América Latina dando no recomendaciones, sino órdenes a los países que también son miembros de la Organización de Estados Americanos”, señaló, en entrevista para el programa Primer Plano de Bolivia Tv.

Mendoza indicó que esa actitud asumida por Almagro, “además de propiciar la injerencia, hiere la dignidad de nuestros países” que conforman América Latina y el Caribe, a los cuales ve como “un patio trasero”.

“El señor Almagro es alguien que no respeta la dignidad de los pueblos ni la democracia. En el fondo, detrás de este comunicado también se esconde una dura realidad, la manera en que la representación del señor Almagro, en el seno de la OEA, es una representación antidemocrática, caprichosa, es una representación que no cree en la democracia, ni siquiera la democracia representativa en términos liberales, peor la participativa”, sostuvo.

El representante supraestatal remarcó que el Secretario de la OEA tiende a “asentar un nuevo sentido común muy parecido al relato del fraude” de 2019, que tiende a desconocer los resultados de las elecciones de octubre pasado en las que el presidente Luis Arce ganó con más del 55% de los votos.

“Tienden a generar un malestar que intenta socavar la legitimidad del actual Gobierno”, aseveró Mendoza.

Dijo que estos ensayos de desestabilización, a los que se suman personajes políticos como Luis Fernando Camacho, “son intentos golpistas, son intentos de socavar nuevamente la democracia”.

Ante esta situación, remarcó que la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas deben cumplir su mandato constitucional sin repersiones. «Ya no puede repetirse aquello que ocurrió en noviembre de 2019», acotó.

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